
De vieja receta para nuevos tiempos ha calificado CCOO (Pino), las medidas propuestas por FADE para "atajar" la crisis esa que no existe. Las calificaciones de más de lo mismo (CC OO), impresentable (UGT), e inauditas (IU), no hacen sino reafirmar esa primera idea, pues proponer a estas alturas, bajadas de impuestos, flexibilidad laboral y moderación salarial, huelen a rancio y manifiesta una patética falta de ideas. Más bien parece un nuevo (viejo) intento de culpabilizar a la clase trabajadora. Se olvidan interesadamente los escandalosos beneficios de los bancos o el ladrillo, que rozan la usura y de los que tanto presumen en época de bonanza. Y pretenden mantenerlos en época de crisis, a costa del dinero público y del sudor de los trabajadores.
Pero no quedan aquí las propuestas del Sr. Vigón y de la FADE. En un alarde de inconsciencia solidaria, proponen disminuir el gasto en Sanidad y Educación, probablemente las dos áreas de Gobierno con carácter más social. Ya sabemos que quiere decir la patronal cuándo dice menos gasto sanitario, exigir una mayor concertación con lo privado, que nuestros mayores paguen por acudir al médico, o que vayamos a consulta fuera del horario laboral.
Y ya sabemos que quiere decir la patronal con menos gasto en Educación, más conciertos con la privada, y en el caso de la Universidad, menos dinero/alumno y la disminución de la oferta de aquellas titulaciones que no sean rentables. Obligando a nuestros alumnos a salir de la región para cursarlos, consiguiendo no solo un éxodo de licenciados, sino también uno de estudiantes.
Mientras tanto, el PP recoge las propuestas con prudencia, la Sra. Migoya con cautela, y en nombre del Gobierno manifiesta que "habrá que estudiarlas". Claro que si tarda un poco, no podrá hacerlo en la Universidad de Oviedo, la habrá cerrado la Patronal.
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